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Universidad Centroamericana - UCA  
  Número 143 | Noviembre 1993

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Nicaragua

Biodiesel: el milagro del tempate

Nicaragua puede ahorrar decenas de millones de dólares sembrando tempate y cosechando diesel. En estos tiempos de polarización y paralización, este proyecto brinda a la nación un gran ejemplo de cómo pensar y trabajar con visión de futuro.

Raquel Fernández

Según datos científicos, el tempate (Jatropha Curcas L.) es una oleaginosa de porte arbustivo, perteneciente a la familia de las Euforbiáceas, que tiene más de 3 mil 500 especies agrupadas en 210 géneros. Pero la verdad menos solemne y más concreta es que el tempate es un árbol aparentemente inútil y bastante feo. Tan inútil y tan feo que casi llegó a extinguirse en Nicaragua, porque nadie se tomaba la molestia de sembrarlo ni de dejarlo crecer. Sólo se utilizaba como cerca viva: sus frutos venenosos ahuyentan el ganado, con lo que se asegura que las reses permanezcan en los pastos. El tempate no sirve para sombra, porque en el verano, cuando el calor aprieta, se le caen las hojas. Ni para leña, porque su madera arde mal. En una palabra, un árbol bueno para nada.

De Africa llegó la noticia

La sospecha de la posibilidad de que era muy bueno para algo llegó desde un lugar insospechado: el Africa negra. El tempate, árbol originario de la América Latina, había llegado allí en las galeras portuguesas que traficaban con esclavos hacia Brasil.

En los países africanos de Cabo Verde, Madagascar y Malí se utilizaba el aceite de la semilla para la producción de combustible, que servía para consumo y para el alumbrado público. En 1988, y casi por casualidad, llegó a Nicaragua esta información. El buen uso que de ella se hizo es una manifestación de los frutos que podría dar una eficiente comunicación Sur-Sur.

Cuando se tuvo conocimiento de las posibilidades inexploradas del tempate, surgió un problema: casi no quedaban tempates en Nicaragua. Y fueron dos mujeres, las ingenieras Maritza Sánchez y Josefina Romo, quienes encabezaron el equipo internacional Austria-Nicaragua que fue en busca del árbol perdido. "Quedaban pocos, aislados, y no teníamos cómo saber cuáles tenían las características genéticas más adecuadas para elaborar diesel", explica Romo. "Tuvimos que recurrir a seleccionar los ejemplares para la obtención de semilla para resiembra a partir del fenotipo".

Tenían que hacerlo a ojo: cuando veían un tempate con aspecto gallardo, recogían sus semillas para dar inicio a una plantación experimental con dos fines: iniciar las pruebas para lograr diesel de origen vegetal y obtener nuevas semillas para ampliar el área de siembra.

Austria da apoyo

Las investigaciones sobre el tempate se desarrollan desde hace tres años en la División de Investigación y Orientación Tecnológica de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), con financiamiento del gobierno austríaco, a través de la empresa Sucher y Holzer.

Nikolaus J. Foidl es el director de la parte austríaca en el proyecto. En este país europeo hay una larga experiencia en la elaboración de combustible a partir de aceite vegetal. Desde hace varias décadas, derivados del aceite que se obtiene de una semilla de la planta de colza se utilizan para movilizar toda la maquinaria pesada del país. "De toda la inmensa variedad de plantas que hay en el planeta, sólo el 1.5% se ha investigado en serio", señala Foidl. "Y de ese 1.5% conocido, apenas se aprovecha el 10%. Hay mucho trabajo por hacer. Y puede asegurarse que todas las necesidades de la humanidad tienen respuesta en las plantas, que son un recurso renovable".

La vocación del tempate

El tempate es un árbol con vocación tercermundista. Sobrevive y crece en las tierras marginales y erosionadas, en las tierras que ya no sirven para la actividad agrícola, porque se agotaron. Existe una variedad traída desde Cabo Verde, que necesita poca agua para crecer: con 200-250mm. de precipitaciones lluviosas por año tiene suficiente, aunque tampoco le molestan las lluvias copiosas de hasta 2 mil mm. por año. En pocas palabras, el tempate crece donde no crece casi nada y se puede adaptar a la inundación y a la sequía.

En cuanto a la productividad, su vocación es de servicio: empieza a producir de manera rentable al cabo de un año de sembrado, su producción se incrementa año con año durante los primeros 5 años y a partir de ahí se estabiliza en los 30-50 años que le quedan de vida. De momento, varias cooperativas ubicadas en las tierras pobres y arcillosas de Telica, departamento de León, han iniciado la siembra de tempate para cosechar la almendra de la que se extrae el biodiesel. En este su primer ciclo agrícola (1993-94), se esperan entre 13-15 quintales por manzana, en una plantación de 70 manzanas. Toda la cosecha está ya vendida al Proyecto Tempate de la UNI.

El cultivo, en sus actuales dimensiones, ha generado 80 puestos de trabajo. Pero para el próximo ciclo, las cooperativas se plantean incrementar el área de siembra hasta las mil 330 manzanas, lo que generará más de mil 200 empleos nuevos. En Telica, el 80% de sus casi 25 mil habitantes se encuentra hoy en el desempleo.

Todo tiene un uso

El fruto del tempate es como una pelotita de ping-pong de color café claro en cuyo interior, envuelta en una cascarita pergaminosa, se encuentran varias semillas del tamaño, forma y apariencia de una almendra, aunque más blancuzca.

Para obtener la almendra, es preciso pelar el fruto. Pero como el tempate es un árbol para pobres, las peladuras también sirven. No se botan, se almacenan en un tanque especial donde, mediante un proceso natural, se transforman en biogás y fertilizante líquido.

En este primer paso, se obtienen las almendras, todavía envueltas en su cascarita pergaminosa de color grisáceo, la que es necesario eliminar. Para ello, se secan las semillas en un horno especial.

Del horno, la semilla pasa a un molino, donde se separa la almendra de la cascarilla. La almendra continúa su proceso y la cascarilla regresa al horno de secado, donde sirve también como combustible, porque aquí nada se pierde. Entretanto, la semilla es prensada y en este paso, se obtienen dos productos. El jugo de la semilla, que es un aceite vegetal que puede ser utilizado en la alimentación humana. Y una torta prensada, que es lo que queda de la almendra después de exprimirla.

Esta torta, que contiene algunos componentes tóxicos, también es muy útil: una vez eliminados los elementos peligrosos, se transforma en un excelente alimento balanceado para el ganado, con un contenido proteínico superior al 50%. Nicaragua importa anualmente 10 mil toneladas de alimento balanceado para ganado. Si el tempate se aprovechara adecuadamente, estas importaciones podrían disminuirse hasta desaparecer, con el consiguiente ahorro de divisas.

¿Modificar los motores o el aceite?

El aceite vegetal ha sido utilizado como combustible desde tiempos remotos. Las lámparas de aceite iluminaron las noches silentes de la antigüedad y todavía permanecen encendidas ante los sagrarios de los templos católicos.

En tiempos más recientes, se han realizado experimentos para utilizar el aceite vegetal como combustible en maquinarias diesel de inyección directa. Pero después de varios intentos, realizados en varios países - Canadá, Tailandia y Brasil - se comprobó que este aceite presenta graves inconvenientes en motores normales diseñados para trabajar con diesel, por su alta viscosidad, su densidad, su alto punto de inflamación y porque forma residuos sólidos.

El aceite de tempate plantea los mismos problemas de cualquier otro aceite vegetal, por lo que se propusieron dos alternativas: modificar los motores actuales para que puedan funcionar con aceite vegetal; o modificar el aceite vegetal para que pueda hacer funcionar a los motores actuales. La primera alternativa escapaba a las posibilidades tecnológicas de Nicaragua. Por lo tanto, se impuso la alternativa de desarrollar las investigaciones en dirección a la transformación del aceite.

Interviene la química

En química existe una reacción conocida como trans-esterificación. Consiste en convertir un éster de un ácido orgánico en otro éster. En el caso del tempate, se necesita obtener un éster de menor masa molecular. Esto se consigue mediante una reacción de alcoholisis con metanol, etanol, butanol u otros. Es una tecnología que se realiza en Nicaragua sin dificultades.

En este proceso se forma un producto que se denomina ester metílico del aceite de tempate (emat), que es una combinación de ésteres de los diferentes ácidos grasos contenidos en el aceite: oleico, linoleico, esteárico y palmítico. El emat tiene características de combustión similares a las del diesel, pero produce menos residuos. Es más puro, lo que evita la contaminación del ambiente.

La maltratada Madre Tierra

En épocas antiquísimas, cuando vivían los dinosaurios - tan de moda actualmente - o quizás antes, la atmósfera del planeta Tierra tenía un alto contenido de carbono. Tanto carbono, que la vida, tal como la conocemos actualmente, hubiera sido muy difícil. La Tierra, como preparándose para acoger en su seno esta especie animal autodenominada "Homo Sapiens Sapiens", se pasó millones de años enterrando en sus profundidades el exceso de carbono que nos hubiese incomodado. Y lo convirtió en hidrocarburos.

Pero el hombre civilizado inventó el automóvil y la necesidad de combustible líquido y barato. Y en menos de 100 años el hombre ha arrojado nuevamente a la atmósfera un porcentaje incalculable, pero en todo caso excesivo, del carbono que tan trabajosamente ocultó la Madre Tierra en los últimos repliegues de sus bolsillos.
Como un atolondrado aprendiz de brujo, el hombre desencadenó la emisión de carbono, ignorando todavía las consecuencias de su acción. Esta es una de las muchas ventajas que presenta el combustible de origen vegetal: se devuelve a la biosfera lo que el árbol tomó de la biosfera. Se cambia de lugar, pero no se rompe el equilibrio y la Naturaleza tiene mecanismos de sobra para redistribuir los elementos de la mejor manera.

Revive el desierto

El tempate es una especie que puede desarrollarse bien en los suelos que ya no sirven, en los suelos agotados por una agricultura insensata y rapaz. En esos suelos crece el tempate y cuando al llegar el verano, sus hojas caen y se pudren, enriquecen la tierra empobrecida.

Las raíces del tempate no son muy profundas, pero aún así ayudan a retener el agua de la lluvia y a que penetre en el subsuelo hasta llegar a la capa freática. Como todo árbol, es beneficioso y equilibra el ecosistema. Con sus hojas verdes y por medio del proceso de fotosíntesis, aporta oxígeno a la atmósfera y la limpia de los cada vez más abundantes tóxicos y contaminantes. Aunque es un árbol con muchas utilidades, el tempate sigue siendo un árbol.

Las tierras agotadas por la imprevisión humana recuperarán poco a poco su fertilidad y, mientras tanto, serán muy bien aprovechadas. Y a la sombra de los tempates, seguramente volverán a correr los arroyos que se han secado a consecuencia del avance del desierto. Pero aún hay un aspecto más a tener en cuenta: con frecuencia asoman a las pantallas de televisión aves marinas agonizando con sus plumas pringadas de petróleo, como consecuencia de otro nuevo desastre ecológico, ocurrido cuando un gigantesco petrolero transportaba una inmensidad de crudo desde un extremo del planeta al otro. Esas situaciones no ocurrirían si se explotara el tempate, porque no habría que transportar nada. Se podría cultivar el árbol y obtener el emat cerca del lugar donde se consume. Eso también es ahorro. Y en el caso de que en el breve trayecto ocurriese alguna desgracia, la naturaleza necesita sólo de una semana para reabsorber y reincorporar el emat. Todo pasa, nada queda.

Un diesel más barato

La obtención del emat es muy económica. El precio final al consumidor podría estar por debajo del actual precio del diesel convencional, y tendría una ventaja adicional: no habría que quemar las divisas que con tanto sacrificio consigue el país con el trabajo de todos.

Por ahora, el cultivo de tempate tiene sólo una utilidad experimental: la obtención de semilla para ampliar las áreas de siembra. Los estudios realizados señalan que para satisfacer la actual demanda nacional de diesel sería necesario sembrar 160 mil hectáreas con tempate. Puede parecer que esa extensión es inmensa, pero no lo es tanto si se tiene en cuenta que el tempate se cultiva en tierras de todo tipo. Y sólo en el área del Pacífico, Nicaragua cuenta con un millón y medio de hectáreas marginales. Es decir, si por un impensable milagro económico Nicaragua multiplicase por 10 su demanda de diesel, el tempate estaría en condiciones de satisfacerla, utilizando las tierras marginales de una sola de las zonas del país.

Al "haber" del tempate habría que añadir, además del ahorro de divisas en concepto de combustible, la obtención de abonos e insecticidas y además, como resultado del proceso de trans-esterificación, la producción de glicerina.

Miles de empleos

En las tierras marginales siempre sobreviven los marginados. Si las tierras marginales empiezan a tener valor, lo normal será que se margine nuevamente a los marginados, expulsándolos de las tierras de valor recobrado y desplazándolos a otras tierras sin valor.

En el caso del tempate nicaragüense se está haciendo el esfuerzo para que no se repita este esquema, sino que las cooperativas surgidas donde no quería estar nadie permanezcan allí, siembren, cosechen y procesen el tempate de principio a fin, para que todos los beneficios queden en manos de los eternos olvidados.

Por ahora, se está logrando. Todavía es poco lo que hay, pero se toman las medidas para evitar que todo se venga abajo cuando haya más que repartir. De momento se calcula que, además de los empleos permanentes que requieren las plantaciones, en el tiempo de cosecha se generarán miles de empleos temporales, que podrán percibir un salario mínimo al día de unos 16-18 córdobas, al valor actual. En estos momentos, el salario promedio en las zonas tempateras es sólo de 7 córdobas diarios. Y sólo para los privilegiados que logran conseguir trabajo.

Nicaragua a la cabeza

Nicaragua es el primer país del mundo donde se han desarrollado investigaciones sobre trans-esterificación del aceite de tempate y, naturalmente, es donde más se ha avanzado. En estos momentos, Nicaragua está desarrollando una tecnología punta en el ámbito de los combustibles de origen vegetal, una tecnología de futuro, porque el petróleo se agota en el mundo. Nuestro pequeño y subdesarrollado país podría estar incluso en condiciones de exportar esa tecnología. La maquinaria para la obtención del emat o biodiesel ya está diseñada y en construcción para después producir.

Hacia 1996, el emat podrá ser utilizado masivamente en los vehículos y maquinarias de Nicaragua, según estimaciones de los científicos que trabajan en el desarrollo de esta tecnología. Para esto, deberán sembrarse mil hectáreas de tempate en Occidente e instalar la planta procesadora, en conjunto con PETRONIC.

El ahorro en divisas será muy importante. En 1992, Nicaragua gastó en la importación de gasolina, 20 millones de dólares, en bunker para la generación de electricidad, 43 millones, y en diesel - que sustituiría el emat - 33 millones.

Sólo un detalle final. ¿Qué cambios o adaptaciones tendrían que hacerse en los carros y en las bombas de diesel de las gasolineras para iniciar la distribución y el consumo del emat o biodiesel? La respuesta cabe en una sola palabra: nada. No habría que hacer ni cambiar absolutamente nada.

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